Ask Me Anything! (28/03/2024)

Ask Me Anything! (28/03/2024)

Aquí podéis encontrar el primer Ask Me Anything de Cazadores de Silicio. La recepción de preguntas se abrió entre los capítulos 12 y 16, para publicarse justo en el ecuador de la obra.

 

¿Cuáles son los juegos favoritos del reparto de personajes en la época en la que se narra la historia? ¿Qué juegos actuales les gustarían?

¡Ah! Esta era una de las preguntas que más papeletas tenía de ver en este Ask Me Anything… ¡Los jueguicos!

Elías es un poco el todoterreno del grupo, es el que mantiene un Excel de los juegos que se pasa y cuenta con un backlog eterno. Ha probado de todo y no tiene tiempo material como para encariñarse demasiado con videojuegos en concreto, pero alguna excepción hay que arraiga en su corazoncito y le hace volver en cuanto le apetece regresar a un lugar seguro. Uno de esos juegos, el que es capaz de pasarse con los ojos cerrados, es Kirby Super Star, para la Super Nintendo.

Hoy por hoy estaría volviéndose loco con la cantidad de juegos más humildes que copan el mercado, las ofertas de Steam, los bundles y todo lo que le rodea. Definitivamente, la vida no le daría para probar todo lo que le interesa, pero sí que le dedicaría un poco más de tiempo a lo que sí. Estoy seguro: habría alcanzado el 112% de Hollow Knight y lo presentaría como uno de sus momentos álgidos en su carrera como jugón.

Vero, por su parte, es la experta en RPG, ya sea en sus vertientes de acción, estrategia o turnos más tradicionales. En el libro la vemos jugando a Kingdom Hearts en lo que es uno de sus peores momentos. No es casualidad: se trata de su juego favorito de la época y de una de sus zonas seguras, el lugar donde encontrar confort. Eso sí, no aguanta las secciones de la Nave Gumi del primer juego.

En la actualidad, seguiría a tope dentro del género, participaría en discusiones online sobre si el BTC son turnos o no y probaría todas las nuevas sagas que pasaran por su radar. Estoy convencido de que se engancharía a Persona en su tercera entrega, defendería con uñas y dientes la jugabilidad de Final Fantasy XIII y, muy probablemente, sería de las que empezara a jugar a Yakuza 0 al ver el famoso vídeo del pollo y acabaría cayendo como fan absoluta de la saga. Eso sí, te diría un título favorito cada vez que le preguntaras.

De Zack ya sabemos todos que es un apasionado de la captura de monstruos. Ya sea Pokémon, Digimon, Monster Rancher o incluso cosas menos ortodoxas como Medabots, él está en primera fila en cada lanzamiento relevante del género. Lo que no se explora tanto en esta primera mitad de la novela es que también es un aficionado de los MMORPG, que aún no era demasiado popular en la época. ¿En 2003? Su corazoncito se reparte entre el primer Digimon World (él supo jugar la versión americana para evitar el infame bug del Agumon) y Ragnarok Online.

No habría cambiado un ápice desde entonces. Se habría jugado todos los juegos de las sagas que mencionaba y se encariñaría mucho con Yo-kai Watch. Su vida en el imaginario colectivo quizá fuera corta, pero él seguiría haciendo referencias día sí, día también. Ahora mismo estaría a tope con Cassette Beasts y aprovechando cualquier oportunidad para hacer que sus amigos lo jueguen. Por otro lado, también estoy seguro de que su contador de horas en Final Fantasy XIV se contarían en millares. Estaría en uno de esos equipos que se dedican a competir por ser los primeros en pasarse el contenido más desafiante.

Norma también es un poco todoterreno, pero encontró el amor en Devil May Cry. Quizá fuera por recordarle a los beat’em’up de su infancia pero con aún más molonidad, quizá por su estética, o puede que fuera por sus momentos absurdos. No es casualidad que tenga un brazo llameante, supongo. También le encantan las cosas demasiado japonesas, como Incredible Crisis o la saga Cho Aniki.

En la actualidad, es probable que haya acabado en derroteros extraños. Estoy seguro de que no habría dejado el hack’n’slash de lado. La sigo viendo capaz de superar los mayores retos de Hi-Fi Rush con una mano atada a la espalda y el crío del vecino ensayando para el recital de flauta con las ventanas abiertas, pero… ¿En el mundo extraño? No habría juego raro para ella. ¿Cold Hearts y Hatoful Boyfriend? Experiencias totalmente mundanas.

Ramón, en cambio, es muy reservado. El tío sabe de videojuegos y es capaz de defenderse en cualquier charla, tanto desde el conocimiento técnico y artístico como de los factores más subjetivos. No obstante, hay un problema: nadie sabe qué es realmente lo que le gusta. Quizá es porque juega tanto por trabajo que no sabe dejar un hueco a lo que realmente le gustaría… o porque nadie se ha atrevido a preguntarle. Eso sí: si tenemos que juzgar por lo que escribe en la revista le llaman especialmente la atención los juegos de puzles.

Un testigo que prefiere mantenerse anónimo ha mencionado que le encandiló Henry Hatsworth in the Puzzling Adventure, aunque en alguna ocasión le ha hecho perder su habitual compostura. ¿Hoy día? Estamos seguros de que estaría mucho más contento con el anuncio de la nueva entrega del Profesor Layton de lo que se atrevería a admitir.

Por último, no es ningún tipo de sorpresa que Jaime orbite hacia el género más musical… Aunque es una lástima que se popularizara después de su desaparición. Esperemos que esté bien y pueda disfrutar de joyas como Osu! Tatakae! Ouendan!, Crypt of the Necrodancer, Rhythm Heaven o Thumper.

 

Desde la primera aparición de cierto muchacho, y conociendo un poco a Ramón y su personalidad tan formal, me pregunto: ¿Cómo empezaron a salir Jaime y él?  Soy incapaz de imaginarme sus primeras interacciones y tengo mucha curiosidad~.

Quizá debería empezar esta historia poniéndoos en precedentes. Gailadría, primera mitad de los años ochenta. Un universitario Ramón viviendo fuera de casa por primera vez y pasándolo mal con las manías de unos compañeros de piso bastante menos ordenados (y más escandalosos) de lo que a él le gustaría. Su vida era poco más que saltar de bibliotecas a cafeterías donde estudiar o disfrutar de las noticias del día. Ah, un buen café solo y uno de los periódicos de esos montones tan habituales en la época.

Jaime, por aquella época, vivía en casa de sus padres. Un chico brillante, sí, pero uno que había decidido quedarse fuera del circuito universitario por… falta de una meta real en su vida. Como decía su padre, «No podía ganarse el pan tocando la guitarra». La versión oficial de la historia consistía en que el pobre estaba tomándose un año sabático para prepararse unos prestigiosos exámenes de acceso en el extranjero, pero la realidad era que vagaba sin rumbo, en búsqueda de un lugar en el que encajar.

Ambos coincidieron un día en el Thardisia. Sanae, aunque hosco, siempre había tenido un especial tino en reunir a la gente que lo necesitaba más bajo el techo de su local. Los ingredientes estaban ahí. Solo hacía falta una chispa… 

Normalmente, el estudiante se tomaría la música en directo como un aviso de que era hora de marcharse, pero había algo especial ahí. Quizá fuera que lo que Jaime estaba tocando era una una cover acústica de uno de sus temas favoritos: The Logical Song, de Supertramp, aunque es probable que hubiera algo más. Al fin y al cabo, Jaime tenía el poder latente de curar el espíritu con su música… y quizá Ramón se había dado cuenta de alguna forma.

Todo el mundo duda de esa parte al escuchar la historia, pero fue él quien se acercó. Para felicitarle por su trabajo. El barista fue perceptivo e invitó a ambos algo que hidratara sus gargantas y fomentara la conversación, aunque estaba claro que Jaime tampoco es que lo necesitara. Si ya de por sí era capaz de hablar por los codos, ver a alguien interesado en su trabajo le dio cuerda de sobra.

Perdieron la noción del tiempo. Del café de por la tarde, a unos cócteles (Ramón se negó a que llevasen alcohol, pero Jaime no parecía tener esas preocupaciones) y un cuenco de frutos secos (el músico insistió en que incluyeran gominolas, por algún motivo) de madrugada. Ramón era lo suficientemente interesante como para mantener la charla viva y Jaime era tan encantador que no había forma de parar esa conversación sin sentirse mal por ello.

Todos sabemos que Sanae es aún menos hablador que Ramón, pero siempre que le preguntan sobre esa tarde una respuesta preparada: «¿Esos dos? Hicieron un speedrun de la amistad. No sé si es que los polos opuestos realmente se atraen o si simplemente una pequeña área en común es capaz de dar para tanto cuando las dos personas están hechas la una para la otra».

Y el resto fue historia.

 

Sobre Norma, ¿cuáles son sus preferencias románticas o relacionales (si es que las tiene, claro)?

Norma es abiertamente bisexual (y no tiene demasiado filtro para admitir su atracción, ya sea por gente real o personajes), aunque desde lo que pasó a finales del 98 no ha tenido la cabeza como para meterse en una relación… así que se mete en las de los demás para hacer de Agente del Caos.

 

¿Hay algún personaje en la historia que presente alguna divergencia? Por su forma de expresarse, se me ocurrió que Zack tenía algunas papeletas.. pero tal vez me equivoque

Realmente, en esta ocasión no he escrito a Zack con una intencionalidad consciente de que presente divergencias. Como siempre, esta es mi pista para soltar el disclaimer habitual: «Si te sientes representado con algún personaje, abrázalo. Aunque no fuera mi intención, celebro que puedas relacionarte con sus acciones y experiencias».

Quizá, Ramón sí que presente algunos comportamientos menos típicos, especialmente en lo relativo al orden y control, las expectativas de convenciones sociales y lo que le rodea, aunque si es relativo a un trastorno obsesivo o no es un ejercicio que nunca he realizado y que puedo dejar al lector.

 

¿Algún personaje con un papel más principal que nos falte por conocer? Te leo^^

En cierto momento de la historia, Vero hace alusiones a alguien que parece tener algo que ver con Norma. A ella no le hace demasiada gracia.

Y, bueno, ¡nuestros becarios se van a Atecina del Bosque! Hogar de la familia de Vero y de cierta Sacerdotisa que parece darles un poco de miedo a todos.

 

Ramón se nota que es un hombre de cultura al dedicarse al periodismo, ¿algún libro favorito de la época?

Para lo atado que es Ramón a la realidad, es bastante aficionado de la ciencia ficción especulativa. Ver cómo un autor puede imaginar diversas formas en la que la tecnología avance y dé forma a la sociedad es un ejercicio que le fascina, tanto en la literatura como en el cine y videojuegos.

Sea como fuere, incluso para eso es un clásico y responderá el nombre de Isaac Asimov. ¿Qué libro? Puede que El Fin de la Eternidad, un clásico de los años cincuenta que leyó poco antes de empezar la universidad.

 

¿Cuál crees que diría Norma que fuera un cosplay imposible para ella realizar? ¿O llevar puesto?

Estás… ¿retando a Norma?

Si hay algo que se pueda hacer, ya buscará la forma de lograrlo. Es lo que pasa cuando eres más cabezona que un puesto de ajos y tienes la habilidad (o, en todo caso, los contactos) para lograrlo.

En caso de que la pregunta vaya por un «bueno, pero no todos los cosplays quedan bien en todos los cuerpos», su reacción sería una mezcla de lo muy poco que le importa (no tendría problema en versionar el diseño) o su tesón en que quede bien (las prótesis y ángulos de cámara creativos hacen maravillas).

 

Si Cazadores de Silicio tuviese una secuela diez años más tarde, ¿qué leyendas urbanas o glitches tomarías como referencia de las que hablar?

Es una pregunta difícil. Uno de los motivos por los que Cazadores tiene lugar en ese tiempo es porque, a mi parecer, es el último gran hurra de la mitología urbana que rodea el videojuego. El auge de internet y el datamining ha arruinado esa pequeña subcultura. ¿Cómo ibas a imaginar monstruos legendarios si podías sacar hasta la última textura de tu ROM y publicarlo en cualquier foro?

Esa conversación, inevitablemente, se ha metamorfoseado en otras. Un resto en un videojuego puede dejarnos hablar de contenido eliminado, o un hoax bien traído de algo que aún no está en el mercado puede dar muchísima charla… Pero ya no es lo mismo.

Hay excepciones, claro. Conocemos leyendas urbanas de esa época (Herobrine me viene a la mente), pero tienden a ser más bromas de los desarrolladores o chistes internos de la comunidad. Sigue habiendo investigación sobre glitches, especialmente en las comunidades de speedrunning. No obstante, no caen del lado de las leyendas urbanas, sino sobre cómo aprovechar mejor lo que ya existe en el disco. 

Habría que llevar toda esta discusión sobre leyendas urbanas a un nivel metanarrativo superior, y es un ejercicio mental complicado.

 

La bisexualidad de Elías es llamativa. ¿Por qué te decidiste por representar a un chico tan abierto en su orientación sexual en una época en la que la bisexualidad estaba mal vista, especialmente en varones?

Creo que deberíamos partir desde la premisa de que esta historia tiene lugar en una realidad alternativa que, aunque tenga muchos puntos en común con la nuestra, se toma unas cuantas licencias que son evidentes, como que el elenco cuente con poderes espirituales basados en el mundo del videojuego o que exista una ciudad llamada Gailadría en la costa del Mediterráneo.

Otras son ligeramente menos evidentes, y en pro de lo que quiero contar. Un ajuste menor sobre lo sencillo que era hacerse con juegos japoneses por aquí, un pelichín más de respeto por la prensa del videojuego por allá…

Evidentemente, llegué al punto que se trata aquí. Si tenemos a una periodista con un brazo en llamas y a una adolescente de pelo refulgente con una espada espectral y lo encajamos en las reglas de ese mundo… Creo que también puedo permitirme el lujo de alterar las expectativas de esa sociedad sobre la diversidad sexual.

Sé que es importante producir literatura en la que se describen nuestros problemas, pero también diría que es igual de necesario darnos un espacio escapista, uno en el que, independientemente de si estamos explorando mazmorras, surcando el espacio en una nave espacial o rememorando los primeros años de este siglo, nos sintamos acogidos y válidos. Que, a pesar de todo, un chaval pueda tomar un libro en sus manos y, mientras se refugia en sus páginas, diga “mira, ese tal Elías también tiene interés en los chicos, como yo”.

 

Si pudieras elegir a cualquier dibujante o mangaka del mundo para adaptar esta historia a viñetas, ¿a quién elegirías?

Esta es una de esas preguntas en las que te respondería algo distinto cada día y aun así, al terminar de escribir estas líneas me cuestionaría si he elegido bien. Así que revisemos un poco un poco por dónde empezamos y veamos dónde nos lleva a nivel visual.

Fantasía urbana. Principios de los dosmiles… Esto me grita a todas luces ese estilo tan único de The World Ends With You, esos edificios que ahogan, esas líneas gruesas y cinéticas tan reconocibles y… esa moda tan característica de la época. El tándem de Nomura, Kobayashi y Yamashita funciona perfectamente en mi mente si estuviéramos hablando de poner un puñado de diseños en un videojuego, pero… ¿cómo se trasladaría eso a las viñetas?

También tengo en mente a Kenta Shinohara, que últimamente me está sorprendiendo mucho con Witch Watch. Es bastante más contemporáneo que lo que pretende ser el ejemplo anterior, pero tiene un elenco muy diverso a nivel de diseños y un muy buen punto medio entre momentos de acción, de humor y ternura que creo que encaja perfectamente en el tono que quiero dar.

 

¿Hay algún juego que quisieras referenciar pero tuvieras que dejar fuera por ser anacrónico? Demasiado reciente por ejemplo.

Interesante pregunta. Creo que lo que más pena me da es no hablar de, en general, la Nintendo DS, que se vio como un verdadero punto de inflexión en la cultura jugona, la puerta de acceso al público que en su día llamaban casual y cientos de títulos imaginativos que llevaban al límite la capacidad de los desarrolladores de idear.

Qué interesante sería analizar esa explosión (y la posterior de los smartphone) en un mundo con las reglas que describe Cazadores. Qué chulo sería, también, hablar de títulos virales, más modestos, que podrías encontrar en los storefronts digitales. 

Sí: sería otro libro totalmente distinto.

Pero, ya que estamos, un único título que me da pena que nuestros protagonistas no hayan podido jugar: Radiant Historia. Aunque solo fuera para tener un diálogo en el que Norma bromeara con lo útil que sería para alguien como Elías. Eso de hacerse con el poder de la Crónica Blanca para explorar las distintas posibilidades que la vida le ofrecía… ¡Menuda pena habérnoslo perdido!

 

Pregunta en la que te puede ayudar Espe. ¿Qué arcano representa mejor a cada personaje de los principales del cast?

¡Hora de invocarla! Para quien no lo sepa a estas alturas, Espe (mi prometida, y sí: sigo sin acostumbrarme a usar la palabra) es la persona que más me hace seguir adelante con todo esto de crear mundos, así que antes de darle las gracias con la ayuda tengo que hacerlo por todo lo que me apoya en esta pasión, en cómo vive cada uno de mis capítulos y cómo me referencia a los personajes. Gracias, de verdad.

Aun así, lo que os interesa para esta cuestión es sus conocimientos de tarot. Dice ser una aprendiza, pero diría que eso es más modestia que otra cosa por su parte. Espe sabe y os invito a todos a pasaros por su canal de Twitch (https://twitch.tv/espeyuna_) y que le pidáis una tiradita o dos. Como ingeniero escéptico, tengo que decir que da demasiadas veces en el clavo, tanto con la elección de carta como con la lectura que hace de ellas… Aunque su baraja está obsesionada en que siga currando.

¡Bueno! ¡Vamos a responder la pregunta! Algunos lo hemos tenido que debatir un poco, pero el resultado es el que sigue:

Para Elías tenemos la carta del Colgado. No por la cantidad de veces que diría «el que tengo aquí ídem», que también, sino por cómo aplican ciertos de sus mensajes a la encrucijada en la que encuentra.

 «Cuando estás suspendido boca abajo tienes tiempo para reflexionar y ver las cosas desde una nueva perspectiva», según nuestra tarotista de confianza. «La situación actual no avanza por una razón, así que trata de comprometerte con la incertidumbre. Esa sensación de estar en el limbo está aquí para enseñarte algo». Esto tiene una relación directa con su situación: tanto desde el punto de vista espiritual (¡claro que tiene complicado avanzar, todo le satura!) como el emocional (desaprender algunos sentimientos para ver de otra forma a Vero es difícil, y además haber acogido a Zack en su vida pone las cosas más difíciles).

El pobre está hecho un lío y necesita esa perspectiva para darse cuenta de lo que realmente le importa. Por lo menos ha reconocido cuál es su fuente de energía (no me peguéis, porfa), pero necesita un ángulo más adecuado para encontrar sus respuestas.

Vero, por su parte, corresponde con la Torre, que «nos recuerda que lo que se está derrumbando permite que otra cosa se libere». Quizá esa la clave de su simbiosis con el Héroe y lo mucho que transforma su entorno. Es su influencia la que le envía (por falta de alternativa mejor) a Atecina, es la que cambia su forma de entender el mundo. «Señala cambios repentinos que se escapan a tu control, lo que hará que te sientas momentáneamente desestabilizado».

Ese arcano también habla sobre cómo afrontar ese tipo de cambios. «El mensaje que ofrece esta carta es que debes perseverar. Hay una nueva forma de pensar que intenta abrirse paso, y apoyará tu crecimiento y expansión». Creo que esa también es una lectura que aplica. Vero tiene una dura lucha por delante: aún le falta crecer, le falta madurar y le falta interiorizar lecciones de la vida.

También hay algo de realidad en su vertiente más romántica: «Ruptura de patrones existentes en tus relaciones, lo que lleva a un cambio que creará vínculos más fuertes y nuevas formas de asociación». Aquí está claro a qué se referencian: el reencuentro con Elías al principio del libro. Ese momento en el que algo hace clic y la idealización, el amigo de la infancia, el vecino al que veías con ojos de niña… Se convierte en otra cosa.

En tercer lugar, Zack. No tuvimos que pensarlo demasiado para llegar a la conclusión que su carta es la de los Enamorados. «Cuentas con la capacidad de armonizar y equilibrar tus energías masculina y femenina y lograr que este balance se refleje en tus relaciones. Atraes con ello, las relaciones más adecuadas hacia ti». Quizá la terminología de «masculina y femenina» es desafortunada en esta época, y aun más con un personaje como él, pero tenemos que recordar que estas acepciones vienen del siglo XV y nuestras sensibilidades han evolucionado con ellas. Dicho esto, diría que estas energías han encontrado un equilibrio con el tiempo y ha crecido para convertirse en un joven que sabe perfectamente lo que busca. Por supuesto,  eso le hace resultar encantador y atractivo.

«Una conexión romántica es probable, o se acerca una oportunidad amorosa, o ya se encuentra ante ti. Utiliza tus valores para guiar tus elecciones de pareja». Creo que aquí solo soltaré un incisivo «je». Lo que hemos visto… y lo que nos queda con ver, menudo es el colega.

Por último, nuestra tarotista de confianza nos indica que «cada elección que realizas en tu vida es en nombre del amor hacia ti mismo y a los demás» y no podría estar más de acuerdo. Zack es alguien que ha aprendido a apreciarse tanto a sí mismo como a sus relaciones más cercanas y esta carta lo deja claro.

Pasemos a Ramón. Si hay uno de los arcanos que le defina no es otro que la Templanza. Paciente hasta decir basta y con tesón. «Cuando luchas por lograr algo en tu vida, no tienes por qué hacerlo solo.». Quizá sea un mensaje difícil de interpretar sin un conocimiento profundo de la novela, pero es el primero que es conocedor de sus limitaciones y requiere la asistencia de los que le rodean.

La lectura también señala un «Utiliza tu intuición para avanzar en tu camino y alcanzar tu yo más elevado». Frío y racional, confía siempre en sus procesos mentales para llegar al objetivo. Las cartas también hablan sobre cómo conectar con lo divino y dar la bienvenida a los mensajes que recibe del universo, aunque sobre eso veremos un poco más en los capítulos venideros.

Norma, como no podía ser de otra forma, se identifica con la Fuerza. «Nos recuerda que lo que importa no es la potencia de nuestros músculos, sino la voluntad de nuestro corazón». Aunque ella se centre en hacerse fuerte en el sentido tradicional de la palabra, tiene que aprender (y lo hace un poco a regañadientes) esa lección, aunque desde el primer momento deja claro que voluntad no le falta.

«Eres más fuerte de lo que crees» y «La vida está llena de retos, pero puedes confiar en ti mismo para manejar cualquier situación que se presente» son dos mensajes que, de hecho, se toma demasiado en serio. Tiene demasiado peso sobre sus hombros, pero hace lo que puede con él. Parte de su objetivo es ser lo suficientemente fuerte de corazón como para aprender finalmente esa lección.

Es importante también el mensaje que apunta a sus relaciones interpersonales: «En cuanto a las relaciones, confía en ti mismo y disponte a conocer gente nueva». Precisamente abrirse a gente nueva como Elías está siendo un desafío para ella, pero por suerte es sociable más allá de sus propios temores, por lo que tiene un punto por el que empezar.

Las cartas también hablan del amor. «Si estás enfrentando diversos obstáculos en tu relación, no temas mostrar tu vulnerabilidad y abrir tu corazón a tu pareja». ¿Tiene esto algo que ver con nuestra cosplayer favorita?

Jaime… ¡estás en el Sol! ¡Más lejos no has de llegar! ¡Esta es tu meta final! « Gracias a la energía de esta carta puedes ver el mundo a través de los ojos de un niño, o conectar con tu propio niño interior, lo cual es gratificante y productivo». Siempre con ganas de crear y con los ojos llenos de chiribitas, sabe perfectamente dónde está su corazón.

«El Sol ofrece claridad en situaciones turbias y te aporta la experiencia de una vitalidad renovada y una comprensión consciente». Es observador y perceptivo como pocos, pero es su positivismo lo que destaca más en su ser: incluso en los momentos más oscuros sabe encontrar su luz para seguir adelante.

Espe me ha señalado un «También simboliza la diversión y juego en el amor». Aquí os marcaré la parte más obvia, lo pícaro y liante que es con la gente a la que quiere y os dejaré imaginar la más picante.

 

Supongamos que Zack, Elías y Vero fueran transportados al Mundo Misterioso de Pokémon. ¿En qué Pokémon se transformarían? Pueden ser de cualquier generación.

Es cierto que esperaba una pregunta sobre que qué Pokémon (o Digimon) tendrían de compañeros, pero esto sí que no me lo esperaba, y el proceso mental es increíblemente distinto.

¿Habéis pensado que Vero sería una Gothorita? Pues… No, nada más lejos de la realidad. Mi apuesta, creo que extraña, sería Rockruff. Una criatura con dos posibles futuros muy diferenciados, la forma diurna, esa identidad cariñosa y alegre que esconde; la nocturna, esa capa oscura que su vida le obliga a llevar y a la que poco a poco se está acostumbrando… Y el ocaso desconocido. ¿De qué lado caerá la moneda? Ni siquiera la pobre cachorrita lo sabe.

Zack tiene muchas posibilidades, pero creo que la entidad que convierte a los humanos en monstruos de bolsillo se decantaría por el Ponyta de Galar. Irisado, único, adorable y elegante. Encantador, dulce como el algodón de azúcar y lleno de magia, pero siempre con su pequeño halo de misterio.

Elías, por su parte, sería un Ralts. Uno que acabara evolucionando a Gallade. No tengo demasiado clara la lógica que he seguido aquí, y probablemente esté un poco proyectando el arco de personaje de Wally en los juegos y remakes de la tercera generación. Creo que en lo que pienso al ver un Ralts es en un pokémon pequeñito y casi indefenso, pero que la propia pokédex describe como capaz de sintonizar con los sentimientos positivos, pero que se recluye si se tiene que enfrentar a unos más oscuros, más confusos. Poco a poco, gracias a su voluntad va creciendo y… ¡oh! ¡Me temo que tengo que dejar de leer aquí si no quiero caer en el territorio de los spoilers!

 

Hay una cosa que me he estado preguntando últimamente y no podía dejar que se quedara fuera de este AMA. Resulta que yo quiero mucho a Jaime pero, lamentablemente, cuando habla de temas de música me cuesta entender las cosas tan interesantes que cuenta y tengo que repasar lo leído. Pero eso es una muy buena noticia en realidad, porque quiere decir que es realmente muy PRO. Mi pregunta es, ¿es la música otro de tus hobbies, o has trabajado mano a mano con un experto que te ha ayudado a documentarte?

Es gracioso, pero casi todo el conocimiento musical del que hago gala en este libro viene o bien de mi trasfondo como amante de la historia del videojuego (hay muchos capítulos interesantes relativos a la música en mi bagaje) o en mi conocimiento de ingeniería.

He de admitir que resulta hasta tramposo, pero, si te fijas… en la mayoría de los momentos que habla Jaime del tema, se pone mucho más técnico en lo que respecta al sonido y al análisis de la onda que a la propia producción musical. De hecho, tuve que «reformular» un poco al personaje como un productor musical y técnico de sonido cuando mi idea original era que tuviese un perfil más bohemio, de compositor. Quizá es por eso por lo que me imagino sus inicios en el mundo de la música «buscando el rumbo» más que otra cosa… ¡El propio personaje no tenía muy claro cómo funcionar en la historia!

Dicho esto, sí que ha habido algunos casos en los que he tenido que buscar un poco de información que se me escapaba para terminar de sellar las brechas, pero por lo general sospecho que he mantenido el nivel bastante a «lo que sé de oídas».

Aquí tengo que darle las gracias a Fer (Ferbardo) por lo pasional que es hablando del tema, que algo se acaba pegando… y por todos los «pero esto es correcto, ¿verdad?» que le suelto. No está pagado, pero le hace ilusión ver a un músico en el libro, así que ganamos los dos. Creo.

 

Cuando lees un libro físico sabes lo que te falta por leer porque puedes verlo y tocarlo, y cuando lees ebook/audiolibro te dice el porcentaje o tiempo leídos y el total, pero aquí es más complicado. ¿Puedo preguntar cuantos capítulos contiene esta novela? 

Como soy un tipo raro y me gustan los números redondos a nivel de bit, he decidido cerrar el libro con 32 episodios. Me diréis que el prólogo y el epílogo cuentan, que las portadillas cuentan o… bueno, yo qué sé. El caso es que hay treinta y dos episodios numerados en esta primera parte de la duología.

¿La segunda? Todavía no la he escrito, pero ya me las apañaré también para que tenga otros 32… ¿No es 64 un número fantástico? Ah, la Nintendo. El Commodore. Dos elevado a seis. Qué maravilla.Muchísimas gracias por participar en esta sección. Algunas de vuestras preguntas han sido difíciles de contestar, incluso teniendo toda la información sobre los personajes y su mundo en la cabeza. El ejercicio de análisis de personaje que hay que hacer para responder a cuestiones que van más allá de los límites del mundo en el que vive es muy interesante y espero que hayáis aprendido cosas de mi proceso de la misma forma en la que yo he conocido mejor a mis propias creaciones.

 

Espero haber saciado vuestra curiosidad con este Ask Me Anything, pero de no ser así… ¡no os preocupéis! ¡Habrá más ocasiones para que contestar vuestras cuestiones más adelante! No hay fecha para ello, pero podéis dejarlas para cuando toque ;).