Minirreseña – ‘Radiant Historia: Perfect Chronology’

Radiant Historia - Perfect Chronology

Atlus

Nintendo 3DS

LANZAMIENTO: 16/02/2018

Radiant Historia fue para mí una de esas sorpresas ocultas en el catálogo de la vieja y confiable Nintendo DS. Una que ni siquiera desembarcó en el viejo continente y que, de no ser por recomendación ajena, ni siquiera entraría en mi radar. Por suerte, y quizá por un golpe de confianza ciega en quien me lo recomendó, decidí importar una copia americana —bendito region free— para poder disfrutar de un juego que, sin duda, me sorprendió para muy bien.

Y es que en el fondo soy un poco simple con estas cosas: si juntamos la premisa de los viajes en el tiempo —y aquí hay que subrayar con fuerza la palabra premisa y no pensar en en un añadido de última hora para justificar retcons— con una buena narrativa y una jugabilidad prometedora, hay pocas probabilidades de que como poco no sea capaz de mantener mi interés hasta el final de la obra. Poco a poco conseguía tener cada vez más éxito y lograr que la aventura de Stocke lograra un puesto especial en mi estantería de honor.

Todo parecía estar en su lugar: una historia lo suficientemente sencilla en su presentación como para que las mecánicas espaciotemporales fueran capaces de aportar la capa de profundidad necesaria y ser relativamente fácil de seguir pero no simplona ni básica, una inteligente resolución de puzles mediante injerencias o aprendizajes en puntos pasados o paralelos de la historia y un sistema de combate divertido que premia más la resolución inteligente de la batalla como si de un puzle se tratara que la insistencia en asesinar masillas por ahí. Y todo aderezado con la que probablemente sean las composiciones más características —para bien o para mal— de la archiconocida compositora Yoko Shimomura.

Agraciado por haber descubierto uno de mis nuevos juegos de cabecera de la portátil de Nintendo, dejé el cartucho en la estantería a esperar unos años para que, como el buen vino, mejorase en una segunda vuelta. Pero no hizo falta.

Y es que —relativamente poco después de que completara mi tardía aventura, de hecho— Atlus anunció una remasterización del juego para Nintendo 3DS con el nombre de Radiant Historia: Perfect Chronology. Sin duda, algo a lo que echarle el ojo y que justificaría aún más esa segunda vuelta que esperaba, pero algunos visos no parecían muy halagüeños. El cambio de dirección fue lo primero en disgustarme. El original era suficientemente único como para acercarse más a lo anime con un rediseño de la princesa Eruca que pasaba de sobrio y real a… Lo más genérico de chica anime mona. Poco tardé en ver en los vídeos que esto no sólo haría mella en su aspecto, sino también en detalles como su lenguaje corporal.

…y tras eso, se anunció que la parte nueva asociada a la historia iría capitaneada por un nuevo personaje femenino. Me eché las manos a la cabeza. La relación de Atlus con el revisionismo y la adición de nuevos personajes femeninos nunca había sido muy agraciada, casi siempre relegándose a esa mentalidad tan japonesa de nueva waifu, algo que encajaba demasiado bien con el estilo artístico.

Era escéptico. Mucho. Y tampoco ayudó el anuncio de más de lo que cuesta el juego en contenido descargable en algo que, en teoría, había de ser la versión definitiva de un juego. No obstante, había otras adiciones lo suficientemente interesantes a priori como para jugármela y, al fin y al cabo, juzgar por mí mismo, así que me hice con una copia de lanzamiento. Pero tenía el título muy reciente, así que decidí esperar y una terrible lista de juegos pendientes se interpuso en mi camino, así que no ha sido hasta ahora cuando he podido disfrutarlo.

Vamos a quitarnos primero lo malo: sí, el DLC es probablemente el intento más lamentable de la compañía en sacar dólares rápidos a los fans. Escenas de baños termales —¡ugh!— que no aportan más que ver a los personajes ligeritos de ropa —incluyendo a un niña de nueve años, ¡ugh! de nuevo—, escenas no demasiado relevantes acompañadas de combates que no suponen más esfuerzo que unos masillas básicos a precio de oro y una colección de cheats que requieren pasar por caja. La parte mala es que eso existe. La buena, que es perfectamente ignorable.

En lo que respecta al estilo artístico, mi opinión final es ligeramente más calmada que la inicial. Sigo pensando firmemente que deberían haber evolucionado el estilo original pero muchos personajes ganan en expresividad y acabado gracias al rediseño, lo que hace que algo merezca la pena. También se han añadido retratos para personajes que antes no lo tenían y distintas expresiones para los que sí, lo que es un detalle que te hace conectar mejor con los personajes.

También en esa línea he de felicitar el doblaje. No he tenido la ocasión de escuchar las voces originales más allá que en algún vídeo promocional, pero el reparto americano es más que destacable. Con actores como Xander Mobus, Erica Mendez, Benjamin Diskin, Cassandra Lee Morris o Greg Chun, este juego recopila muchísimo talento para la voz con una buena dirección y muchísimas más líneas de diálogo de las que esperaba. Y eso, claro está, añade una dimensión extra en positivo a la narrativa, haciéndola más emocional y bien entregada.

Respecto al resto de adiciones he de expresar mi sorpresa en positivo. Todo el capítulo extra —que a pesar de que el juego permita jugar tras terminar la historia original, recomiendo disfrutar en paralelo— es capaz de redondear el juego de una u otra forma. Ya sea profundizando en ciertas líneas que, si bien cerradas, daban bastante jugo en horizontal, ampliando el trasfondo del universo o, directamente, añadiendo nuevas ideas a una narrativa que ya funcionaba suficientemente bien. Por su parte las zonas nuevas, aunque escasas, opcionales y principalmente irrelevantes, equilibran un poco la progresión de nivel del juego original centralizando un poco las necesidades de entrenamiento del jugador con premios jugosos. El sistema de combate también se ha llevado ciertos ajustes muy positivos que hacen la experiencia más satisfactoria, reduciendo un poco las esponjas de daño y añadiendo habilidades de apoyo desde el banquillo, por ejemplo.

Diría mucho más de este título en general y de esta revisión en particular, pero creo que la parte «mini» de «minirreseña» perdería cualquier tipo de sentido si siguiera discurriendo. Así que, en esencia, y a pesar de los detalles que hayamos podido perder por el camino, Radiant Historia: Perfect Chronology es la versión definitiva de un título que ya era uno de los destacados de mi colección y uno que tengo que recomendar a los fans tanto del género como de la temática. Siempre que no caigáis en la trampa del DLC, claro está.

+ La versión definitiva de un título que ya de por sí se podía asegurar un puesto de honor
+ Ajustes narrativos y jugables que hacen la experiencia más óptima
+ Un gran trabajo de localización y doblaje que añade una dimensión adicional a los personajes
- Probablemente una de las peores estrategias de contenido adicional de pago que haya visto nunca la Historia del videojuego
- El cambio de dirección artística le hace perder identidad y convierte a personajes en caricaturas anime de lo que antaño fueron