Kingdom Hearts III y sus mundos: un análisis predictivo (I)

Tras la D23 Expo que tuvo lugar recientemente en Tokio, el caldero de Kingdom Hearts III vuelve a bullir y, en cierto modo, a disparar alarmas. Tras la confirmación del mundo basado en el filme de Monstruos, S.A. (2001) y las afirmaciones de Tetsuya Nomura, director del juego, respecto a la organización de mundos y el desarrollo del esperado título, los fans más volcados en la rama especulativa de la expectación nos vemos con suficientes herramientas como para intentar enfrentarnos a un análisis predictivo. ¿Qué puede depararnos la tercera entrega numerada de Kingdom Hearts?

Me gustaría avisar de antemano, eso sí, de que todo este discurso contendrá destripes basados en las filtraciones que tuvieron lugar a finales del mes de diciembre de 2017, que tengo suficientes motivos como para considerar totalmente ciertas —a riesgo, aun así, de que se encuentren desactualizadas por su antigüedad real—. Dicho esto, pasen y vean, pues he aquí la primera parte del artículo, que dedicaré a presentar una breve introducción en lo que a mis teorías respecta y a centrarme de forma estricta en los mundos que sean fruto inmediato de las licencias cinematográficas Disney.

 

Número de mundos, inspiración y distribución

Sobre este punto ha habido cierto drama a lo largo del tiempo. Desde una afirmación radical de que estamos ante el título de la saga con más mundos a un “oye, pero no tantos como en Kingdom Hearts II” hasta las confusas declaraciones de estos últimos días en las que se habla paralelamente de “hay tres equipos dedicándose a tres mundos cada uno —cada uno de una fase distinta del juego— pero eso no implica que el número final sea nueve” a “más de diez mundos, pero sin especificar si se tratan de Disney o no” (十数個 en su versión original, una expresión que, en resumidas cuentas indica “entre diez y veinte”).

¿Por qué asumir que dichas triadas se refieren únicamente a mundos Disney al separar las fases? Si juntamos información conocida de antemano (como que mundo que hará las veces de tutorial será Villa Crepúsculo) y las declaraciones en Famitsu de que “el primer bloque estaría conformado por Hércules, Toy Story y Monstruos, S.A, mientras que Enredados sería parte del segundo”, podemos comenzar a poner nuestra buena fe en su sitio y extender un poco las ideas.

Si tomamos la justificada idea de que el total de mundos principales Disney será nueve y que el cómputo total estará por debajo del de la segunda entrega (15 mundos teniendo en cuenta los basados en TronWinnie the Pooh y el Río Eterno), no es una locura ceñirnos al eterno arc number de la franquicicia: trece. Un número que daría lugar para cuatro mundos originales, de los cuales sólo conocemos uno por ahora.

Por otro lado, nunca sé cómo enfocar el concepto de submundo de cara a este título. En anteriores entregas, ha contado con el mismo tipo de identidad que el resto —con la excepción, claro está, del Bosque de los Cien Acres—. La extensión de los mapas aquí me hace ver como algo ilógico que un mundo de ese estilo sea capaz de tener el mismo tipo de identidad, máxime si queda relegado a minijuegos, por lo que aquí abro la puerta al concepto de submundo, en el que incluiría inmediatamente al popular oso de aparecer de forma completa. Quizá una apuesta algo optimista de mi parte, lo sé.

 

Primer bloque, pisando sobre seguro

Aquí hay poco lugar para predecir, ya que tenemos prácticamente toda la información relevante frente a nosotros. El reciente artículo de Famitsu cita que la primera sección del juego contará con los mundos de Hércules, Monstruos S.A. y Toy Story. De hecho, viniendo del epílogo de Kingdom Hearts 2.8 sabemos con total claridad que la primera misión de Sora será visitar a Hércules para recuperar su fuerza.

Claro está, eso traza ciertas implicaciones. Ya, de por sí, convertir el Olimpo en un mundo tutorial sería una idea tan arriesgada como para descartar ese acercamiento lógico, pero la confirmación explícita es que el prólogo del juego tendrá lugar en Villa Crepúsculo, aunque no conocemos bajo qué condiciones. Aquí es lógico asumir que contaremos con la participación de un segundo personaje con el que veremos cómo nos sientan las bases de lo que veremos más adelante.

Es complicado trazar denominadores comunes entre esos tres mundos. No comparten ningún tipo de rasgo identificativo desde su base fílmica que puedas trazar. Tampoco, a nivel de mecánicas asociadas al diseño justifican una progresión. No puedo más que pensar más allá de la una apreciación meta: ¿qué hemos querido ver desde el primer juego? El parco Coliseo, que sólo mostraba el verdadero Olimpo en el fondo. A Woody y a Buzz. La potente película Pixar que estaba en el horno al mismo tiempo que se desarrollaba Kingdom Hearts.

Una primera triada que no acaba de cuajar como conjunto y que te muestra la variedad de diseños a las que te vas a enfrentar. Algo como fue en su época el salto entre el País de las Maravillas y la Selva Profunda. Pero, en ese caso, ¿por qué presentar las dos franquicias de Pixar codo con codo?

 

Segundo bloque, las nuevas princesas

Si el caso anterior no dejaba lugar a especulación pero hacía complicado encontrar similitudes temáticas, aquí me la juego justo por lo inverso. Sólo contamos con la confirmación explícita de que esta sección contará con el Reino de Corona, pero, por algún motivo, también creo que nos hará visitar Arendelle.

¿Por qué digo esto de forma tan directa sin una confirmación de que Frozen forme parte del título? Está claro: es un secreto a voces. No sólo por ser la película de animación más taquillera de la historia ni por encajar perfectamente con la ambientación de la saga, sino porque la filtración que nos adelantó que Monstruópolis formaría parte del juego también contenía ciertas referencias que apuntaran a este filme.

Y si bien podríamos haber pensado que se trataba de dos fuentes distintas sumándose a la ola, otras partes de esa filtración también se han visto reflejadas en este último tráiler, en especial una zona pantanosa del Reino de Corona. Además, la procedencia de dicha filtración coincide directamente con las últimas declaraciones, que asegura que se han subcontratado estudios de diseño. Por tanto, y hasta que la compañía me demuestre lo contrario, Arendelle es una realidad.

Una realidad que, por algún motivo, me aventuro a colocar justo en el ecuador del juego. En otras ocasiones simplemente justificaría que es el punto en el que las mecánicas saltan entre lo mundano y lo innovador, en el que los mapas comienzan a ganar vida propia para alimentar ese crescendo. Pero, por algún motivo, creo que en este juego no va a existir tal escalón. Simplemente, es el sitio en el que hubiera estado en otras ocasiones.

También creo que eso contribuiría a un bloque más coherente, el de las princesas del Segundo Renacimiento. Quizá como distribución lógica, quizá como punto argumental —al fin y al cabo las princesas tienden a tener corazones de luz pura— o sólo como capicúa poética al bloque de princesas clásicas que da inicio a Birth by Sleep. Sea como sea, esta distribución me hace pensar claramente en un tercer filme candidato: Tiana y el Sapo.

Es fácil ver cómo Nueva Orleans podría dar cabida a Sora y compañía, máxime por la afiliación canónica de Doctor Facilier por el vudú y otras cosas oscuras del más allá. Mecánicamente variado y una atmósfera suficientemente distinguida del brillante verdor de Corona y la fría nieve de Arandelle.

 

Tercer bloque, la mezcolanza técnica

Asumiré inmediatamente que el tercio final del juego es el hogar de San Fransokyo, el mundo basado en Big Hero 6 del que sabemos que “bueno, va a estar” y poco más. La incógnita y la poca disposición a la muestra del mundo nos da a entender que está en ese último bloque, el que más atrasado lleva el desarrollo. Y es que aquí, todo vale. Cualquier suposición que se haga tendrá más pinta de lista de deseos o contará con una justificación meta más que una que encaje en el desarrollo.

Así que aquí las mías. El primero de esos dos huecos los llenaría Atlantis El Planeta del Tesoropero sólo una de las dos. Ambas cubren de forma directa el ámbito de la aventura y el descubrimiento —y en caso de Planeta, también el siempre presente tema de la piratería—. También, y al contrario que todo lo actualmente anunciado, cubren el nicho de películas de culto que la mayoría de la gente ha olvidado y su presencia en Kingdom Hearts podría hacer llegar a nuevas y viejas generaciones.

Además, siempre tenemos la excusa de encadenar el hattrick de Roy Conli.

Por último abogaría por el clásico mundo que nadie se espera. La clásica propiedad que resulta tan extraña como encantadora una vez que se pone sobre el papel. Quizá no del nivel de Mickey, Donald y Goofy: Los tres Mosqueteros en Dream Drop Distance, pero sí que apuesto por una vuelta de tuerca.

Una de las primeras opciones que se me viene a la cabeza es un mundo anterior al Renacimiento Disney. Como veis, mi lista está infrarrepresentando cualquier franquicia anterior los noventa —y, aun así, sólo incluiría a Hércules y Toy Story—. No me importaría que ese último lugar se le asignara a un filme como Robin Hoodque no sólo sería capaz de presentar una estética algo distinta a lo que plantearía esta lista sino que añadiría una nueva transformación para los protagonistas. Y, de haber una transformación, habría figuras. Y con las figuras, dinero.

 

Otros filmes que podrían encajar en ese hueco temporal serían El Libro de la Selva (que, al fin y al cabo, casi aparece en Birth By Sleep), Merlín el Encantador o una colección de los cortos empaquetados de la era de entreguerras, pero ninguna de esas tres opciones me resulta personalmente atractiva. Tampoco queda ninguna propiedad de imagen real —fuera del ámbito de Marvel/Lucasfilm— que merezca la pena traer a la vida más allá de Tron Piratas del Caribe, que ya han visto su interés agotado con anterioridad.

Estamos en el mismo caso para los filmes renacentistas. A pesar del retorno de Hércules, dudo que merezca la pena retornar a ninguna de las otras películas ya que no ofrecerían nada nuevo más allá de una potencial adaptación de una secuela, algo que no acaba de ser plato de buen gusto para muchos. Por tanto, sólo quedaría Pocahontas en ese cesto. E incluso preferiría que se quede ahí, la verdad.

Así que pasemos a la Era Experimental, donde sí que hay un poco más donde escoger. ¿Conocer a la otra mitad del título Lilo y Stitch? La ambientación y narrativa serían radicalmente distintas, por lo que no sabría a una simple repetición. ¿O quizá conocer a Kuzco, el protagonista de  El Emperador y sus Locuras? Un alivio cómico antes de enfrentarse al final del juego con una villana amenazante, transformaciones y humor alocado en una ambientación totalmente fresca?

¿O una tercera película de Pixar? Dada su naturaleza tan personal, no muchas de ellas encajan en la jugabilidad de llave espada, pero aún podríamos ver a Los Increíbles (increíblemente popular en Japón y una ambientación heroica radicalmente distinta a la de Big Hero 6). ¿Y si consideramos más películas de DisneyToon? ¿Y si nos vamos a las series? ¿Y si..?

Efectivamente, si queremos buscar ideas para el mundo comodín no nos cansaríamos. Pero mejor lo dejaré aquí antes de pasar a la segunda parte de la reflexión: los mundos originales y los potenciales submundos que podríamos encontrar.