No tengo tiempo para estos juegos tan lentos

No tengo tiempo para estos juegos tan lentos

Cuando pude echar el guante a Dragon Quest VII, me encantó. Suelen decir que lo bueno, si breve, dos veces bueno, pero no acabo de estar de acuerdo. A lo largo de los años he podido disfrutar de títulos eternos que sabían justificarse, pero algunos como el juego del que hablo hacía que una significante parte del contador de horas subiera por motivos que no me acababan de convencer.